jueves, 27 de agosto de 2015

La Luz Detrás De Tu Ventana






Cierra los ojos que exhiben la delicadeza de tu rostro
Cuando reparas los trozos de pensamientos hundidos en tu mente
Mientras no se cohíben los recuerdos de amargura y angustias 
Que desbordan los malos actos de muchas circunstancias torpes
Para qué bajar la cabeza
Para qué calmar tus pasiones 
Para qué seguir con temores
Y... ¿Para qué?

Sí, el cauteloso momento volverá en tu reencuentro 
Donde podrás acechar todo aquello que crees lograr 
Para acosar quizá, todo lo sensato 
Y así podrán encontrar, al abrir tus ojos, la luz detrás de tu ventana.

domingo, 28 de junio de 2015

Hogar

Hogar

Razón de ser
Crecer, vencer
Carecer, alcanzar, creer--
Enciende la visita
De la flor, una palabra
Simple, fresca, no marchita
Rotundo encuentro en el espejo
Reflejo, no he caído, estoy perdido
Me levanto en la mañana
A veces triste, alegre y sonriente
Mi mirada no miente
Seguro, momento inoportuno 
De mi locura sigilosa
No denota, una rabia explota
Con paciencia a la impaciente espera
En tus ojos me visto, no es condena
Sin pena alguna, aquí he llegado
A tu hogar, mi mar, tu mar
De amor, cariño y perdón 
A mis errores, he fallado
He dejado a un lado, lo que sé
Solía hacer y ya no hago
Sé que extrañas, veo tu vacío
En las manos cuando alcanzo
Todo aquello que dejé atrás
Entiende, lo tengo presente
El paisaje, las acciones, no soy demente
Estoy aquí de nuevo, en tu hogar
Mi mar
Tu mar
Nuestro mar, que al andar
Conseguimos, nos mojamos
Sentimos, todo fluye
Nada destruye, es cierto
Pensar, es correcto
Realizar lo que implemento 
No miento, digo verdad
Mi variedad, semillas de vida
De amor
Calor
Pasión
Como una canción de hogar
Mi mar
Tu mar,
correcto, no es nada mal.

sábado, 27 de junio de 2015

La mejor arma (Escritos de conciencia)

De un solo filo, pero con cuatro fronteras
Podemos apuntar en ella, pero no disparar
Nuestros pensamientos enmascarados
Podrán salir a cubrir nuestra mente
...Desde afuera.
¡NO SERÁN SIMPLES LETRAS LO QUE PODEMOS APUNTAR!
La mejor arma, la que no dispara
La mejor arma, el arma, la hoja blanca
Afortunados son quienes estampan su criterio--
La honestidad es un mar de cariño inextinguible
Que sirve para versar
Dejando caer debajo de nuestros pies la mendacidad
...Y desde afuera, no explotar a nuestra conciencia



No cabe duda

El moribundo destino lo conseguimos
Avistamos la víctima
Y nos engañamos, quizá con placer [Una persona]


Dentro de mi busco la sombra, vuelvo a vivir

Tras mil lunas y tras mil días de sol
-Puedo pensar-
Pasar
Callar
Salir
Seguir, corregir
Tal vez conversar, no sé.


¡NO SERÁN SIMPLES LETRAS LO QUE PODEMOS APUNTAR!

La mejor arma, la que no dispara
La mejor arma, el arma, la hoja blanca
Construimos justicia, obviando lo necesario
Tocamos puertas, donde atrapamos la atención
Se dice y se escucha, se escribe y se valora
Se expresa, se ama, se quiere y se puede
Por qué no.
Finalizar vidas, es el tema cotidiano
¿Por qué? Simplemente puedes utilizar la mejor arma.
La que no dispara, la hoja blanca.

sábado, 20 de junio de 2015

Atardecer sin límites de impaciencia suscitada.

Retrocedo la lujuria de mis deseos encontrados sin límites de perdón
¿Dónde descubrimos lo incierto de las controversias más fornidas? 
Retrocedo la lujuria de mi inocente desafío que ha inferido en lo arduo
¿Estará más allá de la insignificante voz de tus ojos al verme?
No, sigo sin creer, lo seguro está asegurado, lo fallido, está fallando aún.

¿Dónde busco mis respuestas? 
El atardecer sin límites de perdón, es la impaciencia suscitada
Que cae sobre una taza llena con fuego y azúcar, por las tardes
En cigarrillos, los cigarrillos “obtusos” escondidos detrás de una sonrisa
Retrocedo la lujuria de lo que me mantiene vivo, porque me hace respirar
Seguir respirando cerca de ti.

¿Dónde comenzaré a buscar las preguntas que no tengo para echar una parrafada?
No, sigo sin creer, lo seguro está asegurado, lo fallido, está fallando aún
Puedo enumerar los pequeños visajes para no retratar tu sonrisa en nuestra mente
¡Ciertamente! Difícil no es, porque me encuentro recóndito 
En cigarrillos, los cigarrillos “obtusos” escondidos detrás de una sonrisa

Retrocedo la lujuria de los actos sobresalientes
Del amor que no podemos exhibir
De la envidia, que nunca está ausente
De la comunicación acogedora
De las risas adorables
…Y del atardecer sin límites de impaciencia suscitada.




L. Geraldo Garcia.